Pum…
Vuelta al ruedo y mi estúpida cabeza me ha perdido en el abismo, bajo una capa de dolor que sólo se acalla ante lo que tiene que suceder…la vista al frente no se puede hacer cuando ha desaparecido el camino, tu ya no estás conmigo y me sabe dulce hasta cualquier lágrima que derrame por ti…
Se me ha ido la vida, la ilusión y todo lo que pierdo sin tu cariño…aunque sólo fuera la sonrisa dulce que ponías cuando nos enfadábamos, nos reconciliábamos y tu dulce mueca resonaba mientras todo terminaba en un abrazo y muchos besos o viceversa… ahora todo lo tengo en el recuerdo, suena una triste canción al fondo que me alienta a ser fuerte pero también a ser débil…a ser fuerte por mantener ese rayito de esperanza de que todo puede volver a estar bien…a ser débil por dejarme caer en las redes de mi propio olvido y caer en el frío.
Ese mismo frío que me recorre ahora por dentro, que hiela cada tecla que toco y que mueve la cortina de lluvia de mis ojos evitando que las nubes descarguen con fuerza y que mis manos se agarroten. Sólo es una manera de expresarlo, una manera de ver cómo se puede caer tan bajo, deshacer por una tontería un lazo tan grande que podría cruzar océanos y lo que hiciera falta. Sólo alguien que no ve más allá del primer metro puede caer en eso…
Pero al menos tengo el recuerdo, al menos tengo ese sentimiento de que con ciertas cosas no se puede caer más bajo…y tengo la capacidad de soñar, soñar con tormentas de noche y soñar con amaneceres de día, soñar con no romper ninguna foto, con hacer nuevas fotos para un álbum que ahora se asienta sobre mi pecho…duele, cada una de las hojas y una punzada entre las costillas. Cada una de ellas me recuerda que donde estoy también se apagan las luces y quizás sean difíciles de encender…
Volveré a mi cubículo de dolor dentro de poco, a respirar un aire que pincha pero que a la vez reconforta. Y mi mente volveré para atrás unas cuantas horas y volveré a sentir como me fundo en tus brazos de mañana…y te empaño las gafitas mientras te doy un beso.
Buenos días mi amor. Abrázame. Ese quiero que sea mi sitio…


No hay suspiro sin el suspiro de encontrar las palabras para definirlo. Casualidad o realidad, siempre tal y como es. Shaki